Mérida

Mérida  Capital del estado de Yucatán y cabecera del municipio del mismo nombre.

Medio geográfico. Se localiza al noroeste de la entidad, en la región metropolitana. Limita al Norte con los municipios de Progreso y Chicxulub; al Sur con Abalá, al Este con Conkal, Kanasín, Tixkokob, Timucuy y Tecoh y al Oeste con Ucú y Umán.

Según la Ley Orgánica de los Municipios del Estado de Yucatán, se establece que, además de la cabecera municipal, el municipio de Mérida cuenta con 12 pueblos (comunidades rurales): Caucel, Cosgaya, Chablekal, Cholul, Chuburná de Hidalgo, Dzityá, Dzununcán, Komchén, Molas, San José Tzal, Sierra Papacal y Sitpach. Cuenta, además, con las siguientes localidades: San Pedro Chimay, Texan Cámara, Xmatkuil, Santa Cruz Palomeque, Yaxnic, Oncán, Chalmuch, Susulá, Cheuman, San Antonio Dzikal, Xcanatún, Xcunyá, Temozón Norte, Kutz, Suytunchén, Kikteil, Dzidzilché, San Diego Texan y Sac-nicté. La extensión territorial del municipio es de 858.41 km2.

Perfil histórico. Mérida fue fundada el 6 de enero de 1542 por Francisco de Montejo y León, el Mozo, sobre lo que había sido la ciudad maya de Ichcanzihó o, abreviadamente, T’ho. El establecimiento se efectuó luego de que el Adelantado Francisco de Montejo, padre del fundador, peleó más de 15 años contra los indígenas nativos por conquistar la Península. Se le dio el nombre que lleva «por los muchos edificios de cal y canto bien labrados y con muchas molduras» que encontraron los españoles en la ciudad maya, que les recordaron las construcciones romanas en la Mérida de la Península Ibérica. La traza de la ciudad fue hecha por Montejo y Gaspar Pacheco, primer alcalde. El 30 de abril de 1605, el rey de España, Felipe III, otorgó a Mérida el título de «Muy Noble y Muy Leal Ciudad» y, el 18 de agosto de 1618, le concedió por armas un escudo que ostentaba un león rampante en campo verde y un castillo torreado en campo azul, que aún conserva la ciudad. El antecedente legislativo del actual municipio de Mérida es el territorio inicial dibujado en el pergamino que Montejo entregó a los vecinos fundadores el 29 de noviembre de 1542.

En el plano se señalaban manzanas divididas en cuatro partes iguales donde se consignaban los nombres de los dueños. El alcalde Gaspar Pacheco recibió la sugerencia, calculada «para cien pobladores con una extensión de quinientos pasos a la redonda para arrabales y ejidos», en la cual estaban anotados los terrenos reservados para un crecimiento posible de la ciudad. Los suburbios que debían ser ocupados por las familias mayas de la localidad fueron designados por Montejo con los nombres de Santiago y Santa Catarina, ubicados al Occidente; de San Sebastián, al Sur; de San Cristóbal, al Oriente, y de Santa Lucía y Santa Ana, al Norte. Afuera de la ciudad quedaron los terrenos para la agricultura. Se acordó que la autoridad política del Ayuntamiento llegaría hasta nueve leguas, ya que se colindaba con las poblaciones indígenas dadas en encomienda a los fundadores españoles. La ciudad de Mérida y las villas de Campeche y Valladolid fueron las únicas que no se encomendaron a nadie, aunque sus terrenos fueron dados en propiedad y repartidos a los vecinos, por requerimientos de sus primeros cabildos a la suprema autoridad de la provincia. Con la aparición de la ley intitulada «Real Ordenanza para el establecimiento del Ejército y Provincia en el Reino de la Nueva España», sancionada por Carlos III en 1786, se fue clarificando el nacimiento del municipio meridano. De igual manera contribuyó la implantación del sistema de intendencias, obra del visitador José de Gálvez, que fue aplicada en Yucatán durante el gobierno de Lucas de Gálvez (1789-1792), quien dividió a la Península en 14 distritos.

Esta división territorial permaneció inalterable durante 36 años, hasta que se promulgó la Constitución Política del Estado Libre de Yucatán, el 6 de abril de 1825. El pronunciamiento centralista de 1829 motivó su inobservancia y entró en funciones el Acta Instituyente mientras se elaboraba y promulgaba la Constitución centralista de 1835. En este contexto, en Yucatán se decretó, el 24 de mayo de 1837, una nueva división territorial que redujo a cinco distritos la vieja nomenclatura colonial, que había persistido hasta ese año, correspondiendo a Mérida ser el primer distrito. De acuerdo con el primer plano de Yucatán, levantado por el ingeniero italiano Santiago Nigra de San Martín, en 1848, el distrito de Mérida estaba integrado por Abalá, Acanceh, Bolón, Conkal, Celestún, Chapab, Cholul, Chuburná (pueblo), vigía de Chuburná, vigía de Chicxulub, Chablekal, Dzan, Hunucmá, Hunxectamán, Halachó, Hopichén, Itzimná, Ixil, Kanasín, Kinchil, Kopomá, Mocochá, Mérida, Maní, Mama, Maxcanú, Muna, Pustunich, las Puntas de Palmar chico y grande, Samahil, Sisal, Seyé, Ticul, Tipikal, Tekit, Tetiz, Tecoh, Timucuy, Tixpéual y Umán, entre otros. El distrito de Mérida, según datos insertados en el plano, tenía una población de 1,18l,839 habitantes y la ciudad de Mérida, 20,090. Al separarse Yucatán de la República Mexicana en la época convulsiva de los movimientos centralistas, se dio una nueva constitución política que fue sancionada el 31 de marzo de 1841 y que respetó la división territorial de los cinco distritos. Debido a los tratados del 14 de diciembre de 1843, Yucatán retornó al seno de la República Mexicana y quedó sin vigencia la Constitución de 1841. Al ser violados dichos tratados por el general Antonio López de Santa Anna, se produjo otra separación en 1846 que puso nuevamente en vigencia la Constitución de 1841. Esta situación política quedó superada definitivamente en 1848, cuando el gobernador Miguel Barbachano decretó la formal reincorporación de Yucatán a México. Con el establecimiento del Segundo Imperio se modificó la división territorial del estado, aunque Mérida se mantuvo en el primer distrito, como capital de la Prefectura, junto con los partidos de Maxcanú y Ticul. Al restaurarse la República, entró en vigor nuevamente la Constitución Política del Estado de 1862, en la que se reconocía al partido de Mérida y en 1870, durante el gobierno de Manuel Cirerol, se sancionaron reformas a la Carta Magna que llevaron a la división del estado en 16 partidos, uno de ellos Mérida. El gobernador interino de Yucatán, Braulio A. Méndez, el 9 de octubre de 1905, decretó la Ley Constitucional para el Gobierno Interior de los Pueblos del Estado, en la que el partido de Mérida comprendía a ésta y Kanasín.

En la Constitución Política de Yucatán, expedida por el general Salvador Alvarado en 1918, el municipio libre hizo su aparición y extensos partidos que formaban la división política de Yucatán fueron fragmentándose en municipalidades libres, como fue el caso de Mérida. Entre los personajes nacidos en el municipio destacan el político insurgente Andrés Quintana Roo, el héroe nacional Juan Crisóstomo Cano y Cano, el historiador Eligio Ancona, el militar y gobernador del estado Manuel Cepeda Peraza, los poetas y dramaturgos José Peón Contreras y Antonio Mediz Bolio, el escritor Ermilio Abreu Gómez y los compositores e intérpretes Guty Cárdenas y Armando Manzanero.

Monumentos. Actualmente, en la cabecera municipal se preservan importantes y hermosas edificaciones coloniales, como la Casa de Montejo (1549), la Catedral de Mérida (1598), los templos de San Juan de Dios y de Santa Lucía (S. XVI), el monasterio de las Monjas Concepcionistas (1596), el templo de La Mejorada (1640), la iglesia de Jesús o de la Tercera Orden (1618), la iglesia de Santiago (S. XVII), la iglesia de San Juan Bautista (1770), las iglesias de San Cristóbal, San Sebastián y Santa Ana (S. XVIII), el Palacio del Ayuntamiento de Mérida (1735), y el edificio central de la Universidad Autónoma de Yucatán (S. XVIII). Otras edificaciones importantes son el Palacio de Gobierno, el Teatro José Peón Contreras, la Casa Cantón, el Ateneo Peninsular, la Casa del Pueblo y el Monumento a la Patria. También cuenta con un buen número de museos, como el Regional de Antropología e Historia, de la Canción Yucateca, de Artes Populares y la Pinacoteca. En cuanto a sus vestigios arqueológicos, cabe destacar que cuando se construyó Mérida había construcciones prehispánicas en el área, que sirvieron primero como fortalezas y habitaciones para los soldados españoles y luego como material de construcción para las casas y edificios públicos de los primeros colonizadores. En la actualidad, la más importante zona arqueológica del municipio se localiza en Dzibilchaltún y la estructura más importante es el templo conocido como de las Siete Muñecas, donde se aprecia el fenómeno solar del equinoccio y el solsticio. También se localiza el cenote Xlacáh, ubicado en el centro de la zona, atravesada por numerosas calzadas internas. La construcción del periférico de la ciudad y de fraccionamientos habitacionales han permitido localizar nuevos vestigios prehispánicos relevantes.

Fiestas tradicionales. En la ciudad de Mérida se celebran diversas fiestas populares: del 27 de septiembre al 14 de octubre, en honor del Santo Cristo de las Ampollas; el 12 de diciembre, la Virgen de Guadalupe en su santuario, el templo de San Cristóbal, y en agosto, la tradicional entrada de los gremios a la Catedral e iglesias de Santiago Apóstol y San Sebastián; en noviembre se lleva a cabo la feria anual de Xmatkuil y, en Caucel, del 25 al 29 de enero, se celebra a la Virgen de Balam.

Artesanías. Los artesanos del municipio destacan en el tallado de madera torneada, la elaboración de muebles rústicos, coloniales y grabados y dinteles para puertas. De igual manera, en la producción de objetos decorativos de cerámica, macetas de cerámica vidriada, alpargatas de piel, pirograbado en piel, fuentes, cabezales, mesas y juegos de sala tallados en piedra con herrería y utensilios para el hogar y oficina, de piedra. Otros productos artesanales son lo que hacen en filigrana, textiles con hilo contado y bordado, velas y juguetería tradicionales, pintura popular y jarciería.

Marco social. De acuerdo con el Censo General de Población y Vivienda de 1990, el municipio tiene 556,819 habitantes. El 93.3% está alfabetizado y 6.7% es analfabeto; 83.7% habla solamente español y 16.2% es bilingüe. El 80.3% de las viviendas cuenta son servicio de agua potable, 72.9%, con drenaje y 95%, con electricidad.

Gobierno y administración. A partir de 1956 han sido presidentes municipales Benjamín Góngora Triay (1956-1958), Luis Torres Mesías (1959-1961), Mario Esquivel Ancona (1962-1964), Armando Carrillo (1962-1964), Agustín Martínez Arredondo (1965-1967), Víctor Manuel Correa Rachó (1968-1970), Víctor Cervera Pacheco (1971-1973), Fernando Palma Cámara (1971-1973), Efraín Ceballos Gutiérrez (1974-1975), Federico Granja Ricalde (1976-1978), Gaspar Gómez Chacón (1979-1981), Guido Espadas Cantón (1982-1984), Herbé Rodríguez Abraham (1985-1987), Carlos Ceballos Traconis (1988-1989), Tuffi Gáber Arjona (1989-1990), Ana Rosa Payán Cervera (1991-1993), Lorenzo Duarte Zapata (1993), Luis Correa Mena (1994-1995), Ulises González Torre (1995) y Patricio Patrón Laviada (1995-1998).